me olvidé de tus muecas en tempestades oscuras
del olor a café en una mañana cruda
del latido del corazón acelerado sobre tus pasos
me olvidé de soñar las promesas que ilusionan 
del laberinto de tu encanto 
de una dulce melodía que destiñe los oídos
me olvidé de pensar en extrañarte
de encontrarte despierta en el final de mi hoguera
de soltar los pétalos de las flores guardadas
en libros gastados de ferias perdidas
de contar las horas como un mendigo sufrido
cuando alguien esquiva la mano que pide
y seguí olvidando para no acordarme 
de las tardes soleadas con las persianas bajas
de creer en la nada como significado
y el todo insignificante
de volar como pájaro en festín de primavera 
sigue la vida perdida encontrada
en una fugaz revuelta consejera 
será la noche el ombligo de un nudo
que suelta la ronda de anestesia dorada
me olvide como se olvidan los viejos del bar
como sufren los árboles en el bulevar
Mi olvido clandestino del destino divino 
que beben mis labios para amortiguar
que de tanto olvido no quedan recuerdos
 y la memoria se esparce en el verso 

de los miles de vestigios sin sangre
de un maldito premiado universo 

 que me extinguió para siempre


Occipital

Me vestí de otoño

Amanecí verano

Este año nada oriental

Es mi cuerpo occidental

Desnuda mi voz 

En cada canción 

Busca la perla de tu corazón 

Ya lo dije todo

Y no te encontré 

Saldo mi deuda con el Japón 

Tengo criterio accidental

Te espero sin pero

Te miro sin mira

Apunto y disparo 

Solo y sin miedo 

Flor de cerezo 

Vuela para mí 

Polen de vos

Porvenir del olvido

Dibuje círculos vacíos 

Golpeé el occipital

No caigo verdad

Cero palabras postal

Tengo frío transportador

Viaja locura portal

Creyendo en mí 


Voy a escribir con viento en contra 

Lo sabés muy bien la vida es corta 

Dejo mis manos en situación de calle

Quiero perderme hasta que estalle 

Es un convenio con el amor que muere

Con el amor que muere

Con el amor que muere

Con el amor que muere

Con el amor que muere

Fiesta loca

Enredada piel de limosna
en el escaparate de una fiesta loca
Súplica de madrugada húmeda:

No me dejes terminar este pucho solo

¿Cuántas veces te rompieron el corazón?

Para traer otra cerveza saltando al vacío 
Cuando la miel de enero se acerca
Y tú labios de invierno se alejan
yo me preocupo en la oportunidad 
de embriagarme
para buscarte en la arena
O en cualquier lado de mi cabeza
La excusa como bruma 
roza mi certeza
como tú codo con el mío 
Saltando la ansiedad

¿Cuantas veces abriste la puerta está noche?

La posibilidad, en el pajar, 
de intentar ser distinto en tu conversación cliché
Desnúdame en esta ficción de creerme el mejor
porque esta vida se desfiguró después de tu “hola”

Arrasaste de hermosura en todas las  interdimensiones existenciales
puedo vivir mil resacas si todas tus miradas se enroscan así 
Así como vuelan las cenizas del ventanal del amor
se mastican los deseos cumplidos si te seguís quedando acá 
Conmigo.
Ebrio.
Pobre.
Sucio.
Pero con la esperanza de que vos me vas a besar.

SKYMAN

Suelta mi mano

Voy a esquiar

En tus precipicios 

Por demás helados

Juego con suerte

Me siento bien

Es la parábola

De tu suposición 

Hay miles de espinas

Que me voy a clavar

Bajo desnudo

Por el bulevar 

Están las flores

Que nunca corte

Marchitas en mi obligo

A punto de florecer

Soy el de siempre

Me vas a creer

Cuando estalle

De tanto patinar

Guión

Tu cara sobre la almohada
Mi boca en el cigarro
Tu fe ya agotada
La mía es solo eclesiástica 
Siento que te enroscas
Y mi pelo es lacio 
Que no puedo hacer nada
Haciendo de todo
Que las palabras no alcanzan
Y lo dicho está mal dicho
Vos sabés explotar de risa 
Yo me contagio muy fácil
La noche siempre te invita
A quedarte conmigo
Suspiras
Respiro 
A veces toca la puerta 
A veces toca la cama
Y me pierdo en los versos 
Vos en las palabras

Afuera

La gente allá afuera lastima  y no pregunta se asusta y me derrumba Su ilusión Entre tanta paranoia tanto cielo. Tan precario  Lloran las diagonales  Sangre en los albores Del otoño malparido Dando vueltas en la estación Me preguntó quién soy yo  La metamorfosis de la televisión Suelta las riendas  De un viejo sol Que se ve algo lejano  para los demás Río arriba que me río Calla el niño que supo jugar Sufrimiento y resignación  se respira en las calles La memoria acá adentro atraviesa el tiempo  De los lamentos Y un muro de mis medicamentos No significa nada  Ser campeón del mundo 


Apocalypse Ranch

Dormía demasiado bien, entre tanto horizonte rojo.
Seria el último eslabón de lujo 
de un país que pudo ser.
Se despertaba bostezando
mientras las llamas 
acariciaban las ventanas.

Se licuan los huevos, 
en una merienda de paisanos futboleros.
Es la vida de un pueblo dormido por el caldo de tierra 
a falta de agua.

El fuego le quema las pestañas mientras bebe un sorbo de vaselina.
Y todo patina en un rincón de ladrillos a la vista.

Los cuatro jinetes del apocalipsis
pasan a beber una copa.

Hay algarabía en su mente en blanco sobre un futuro negro 
que ni un poeta puede predecir.
Entonces los finales perdidos se encuentran en la certeza de la institución.

Todo alrededor
reducido en cenizas 
y él busca mojarse el pelito.

Mano a mano con las cartas calavera que chilla, se recrudece en una mirada: 
ojos llenos de lágrimas
observando
un bichito de luz
al final de todo.




INTERESTELAR

Cómo una ameba  Voy a pasear Por Asgard o el luna park

Tengo una nave 

Algo standard


No pasa nada

Es la vía láctea 

Voy a volar

Interestelar 


Todo mejora

Cuando estoy con vos

Tu espacio me lleva 

Como un souvenir


Micropartículas

Estalla mi cuerpo 

Siento la sien

Lejos de la tierra


Y el viento que sopla

Polvo de estrellas

Sin precedentes

Ante tanta belleza


Todo mejora 

Cuando estoy con vos 

Aterrizando 

En campos de algodón


Reduccionismo

 



Estar a 20 km de encontrar

          una razón 

                                   y a 35 minutos 

                                   de pensar:

en agotar todos los detalles

en partir los segundos

        para atravesar el tiempo

una reducción 

a todo

un espacio con luces de colores

un fondo todo verde


Se evoca el fumar

y  no hay burbujas en el fernet


LLegar al final en las pestañas

o en la lengua

algo que funciona y termina

en una reducción a la mañana

como el cigarrillo y las cenizas


despertarse con la cabeza 

en la resaca

y reducir las chances 

a que no recuerde todo


o que no me olvide nada


me tiro al océano

para reducirme en río 

me tiro de cabeza

para reducirme en certeza

     

y en los destellos de un relámpago

de un flash intermitente  

sucede esta noche

en lo concreto de la reducción 

de volver a los detalles

del tiempo 

para volar

en la primavera del encuentro

donde los 20 km es una mesa

y los 35 minutos fueron 

para llevarte el vaso a la boca

reirte

acomodarte el pelo

y hablar de un pueblo sin intendente

donde el verbo amar 

cambio de paradigma para siempre

quedando en amorarte

aunque sea solo un instante



Parque Centenario

Tantos colectivos rojos al final te encontré En un parque verde con un laberinto perdido

en los extremos de una ciudad

Sociedad 

de consumo

Puro humo

y la verdad

Pega mal


Tantas fiestas 

sin saber adónde ir

Hoy estás 

como los peces en el mar

Te voy amar

en dónde quieras


En una ida

avenida para cruzar

Respirando

el jazmín 


Las palabras que se van


Quiero creer

Un cuento sin final

Eso es

Tu nombre 

que se lleva toda la miel

En tu piel

tanto volar

Solo quiero

estar

con vos.