Occipital

Me vestí de otoño

Amanecí verano

Este año nada oriental

Es mi cuerpo occidental

Desnuda mi voz 

En cada canción 

Busca la perla de tu corazón 

Ya lo dije todo

Y no te encontré 

Saldo mi deuda con el Japón 

Tengo criterio accidental

Te espero sin pero

Te miro sin mira

Apunto y disparo 

Solo y sin miedo 

Flor de cerezo 

Vuela para mí 

Polen de vos

Porvenir del olvido

Dibuje círculos vacíos 

Golpeé el occipital

No caigo verdad

Cero palabras postal

Tengo frío transportador

Viaja locura portal

Creyendo en mí 


Voy a escribir con viento en contra 

Lo sabés muy bien la vida es corta 

Dejo mis manos en situación de calle

Quiero perderme hasta que estalle 

Es un convenio con el amor que muere

Con el amor que muere

Con el amor que muere

Con el amor que muere

Con el amor que muere

Fiesta loca

Enredada piel de limosna
en el escaparate de una fiesta loca
Súplica de madrugada húmeda:

No me dejes terminar este pucho solo

¿Cuántas veces te rompieron el corazón?

Para traer otra cerveza saltando al vacío 
Cuando la miel de enero se acerca
Y tú labios de invierno se alejan
yo me preocupo en la oportunidad 
de embriagarme
para buscarte en la arena
O en cualquier lado de mi cabeza
La excusa como bruma 
roza mi certeza
como tú codo con el mío 
Saltando la ansiedad

¿Cuantas veces abriste la puerta está noche?

La posibilidad, en el pajar, 
de intentar ser distinto en tu conversación cliché
Desnúdame en esta ficción de creerme el mejor
porque esta vida se desfiguró después de tu “hola”

Arrasaste de hermosura en todas las  interdimensiones existenciales
puedo vivir mil resacas si todas tus miradas se enroscan así 
Así como vuelan las cenizas del ventanal del amor
se mastican los deseos cumplidos si te seguís quedando acá 
Conmigo.
Ebrio.
Pobre.
Sucio.
Pero con la esperanza de que vos me vas a besar.