Brasa

Entra el viento por la ventana
acaricia mi rostro una vez más
Dejo mis manos destiladas
de nicotina para volver a ver 
con mis ojos cansados 
ese paisaje de miedo sin fin
En la madrugada prometida
sonarán las campanas
del amor que espera 
en alguna ciudad
Y dejará perpetua la brasa 
débil de tus caricias

Voy a embriagarme
de nuevo con Dios
lo haré por el tiempo perdido
en casa el frío desnuda la fe
que calmó la promesa eterna

No hay comentarios.:

Publicar un comentario