Mi abuelo cuando renegaba, exclamaba

Me cago y no puedo mear

La frase es tan perfecta que

desnuda al deseo en su incompletud

Y también es expresión del colmo

de lo simple transformado en complicado

por las irreversibles formas de los pelotudos

Vermú


La gente amontonada en los rincones
o mendiga en el piso vermú 
Para todos eso es muy cool
Y las luces tenues alimentan el flash
Las migajas de fe ya se van
Qué pasó en la pandemia
Qué me perdí 
Bajo expectativas sobre la televisión 
Click click click 
Bombardean para buscar la paz 
Nos quedamos sin agua a nivel federal 
Los cerdos comen manzanas de oro
Y los pibes se fuman el hambre
En época de posverdad 
lo anticuado es lo adecuado de algunos pocos
Lo popular está siendo robado
por los nenes de mamá y papá
el caracú es un plato caro 
Y yo me quiero matar no sé qué pasó

La noche completamente en silencio
Ayer
Jueves santo
Sin decirnos nada
Hoy
Viernes santo 
Nos pusimos al día 
El día completamente con sol 
Mañana será pasado
y el tiempo se habrá olvidado 
de nosotros
de nuestros cuerpos y de la sangre
que no traerá más vino 

solo seremos lo que fuimos

lunaranja


Las cenizas del día 
en la palma de tu mano
Que se agitan 
y se mezclan con hierro
Con suspiro de anochecer
el frío empieza a caer
Lunaranja en el horizonte 
que pregunta dónde andarán
las palabras perdidas 
oxidadas
de una revancha contra el viento de frente
Lunaranja mezcla de fuego y brisa de abril 
mirándote en el colectivo que me aleja de vos
dónde estarán aquellos que bajo tu intensidad 
se enamoraron
Lunaranja cruza con sol y tierra del norte
La noche parece un atardecer
eterno envuelto en vino
Los pastos secos que suenan al ras
y las ramas se caen como hojas
Es este otoño que se duerme cantando
las coplas de un amor que se declara inocente
Me tienta ser el abrigo 
del aliento gusto a menta de tus entrañas
Lunaranja como testigo 
mezcla de barro y ladrillo partido
Me siento infinitamente lejos de vos 
y lo suficientemente cerca para escribirte
En cada oración encuentra tu brillo
Lunaranja de siempre llena de llamas en tu corazón 

 

Asiento de atrás

Las plazas están presas
Los colectivos ya no pasan
Las luces encandilan
en el asiento de atrás
Perdido en la neblina
Príncipe de las tinieblas 
Que busca en las ruinas 
las sombras de la tempestad
La gente ya no bebe
La gente ya se duerme 
Me voy al precipicio 
me vuelvo a levantar
Te extraño en el cemento
de lágrimas violetas 
No me dejes ir 
Era una buena idea
Fue una mala decisión 

Desastre



Que desastre que hiciste 

cuando te fuiste a buscar no sé qué

a no sé dónde

Cuando los cables pelados y olvidados

chocaron y volaron

los fusibles de la repetición 

En todo caos existe una previa de base

liderada por un sentido aturdido 

y atrofiado

o el cansancio 

Quizás muera el eterno

crepúsculo de enamoramiento

y que la realidad opere 

en nuevas formas misteriosas

El aire empieza a desparramar frío 

sobre la cara que se esfuma

para siempre

Una contingencia más 

Una noche menos 

Pasa la vida

Pasa el tiempo

Pasa todo

pasará el desparramo del cuerpo

quebrando las hojas de un otoño

empedernido en el tono sepia de las almohadas 

Dónde quedará el recuerdo 

marcado como señal

de un mal sueño 

jamás hecho realidad 

te fuiste a buscar no sé qué

a no sé dónde

y no pregunté para hacer como si nada

Cómo cualquier animal de campo

mamando sólo la estocada 

del abril ambicioso

omnipotente 

cómo planeta rojo

Sobre la nada el fuego nuevo 

de una brasa que amagó apagarse

Acompaña mi sobriedad ficticia 

dentro de los marcos frontera

que todo lo tapan con humo 

para que a las dos de la mañana 

salga una catarata de mierda 

por los poros

Y se pasa el tiempo 

En una vida que también pasa

Es el doble velocímetro de la realidad 

dónde subyace un hueso clandestino

esperando un todo para que 

vuelva el destino  

cómo movimiento mágico fenomenista

a explicar eso de que sé yo 

No lo sé y no lo voy a saber 

Porque hay cosas que no tienen un porqué 

Se vuelve irrisoria la pausa de tus bondades 

en una ciudad consumida por la humedad

en una moraleja que no deja enseñanza

Que desastre la empiria de tus delicadas

y planificadas victorias

mientras se va apagando el sentido 

de estar traumado en soledad

Si acá nací huérfano de tus manos

para que el hábito adjudique en llanto

lo que como humanidad nunca consideramos explicar

El abandono