Reflexión de la partida

Es el honor o la verdad, lo que pesa en la mirada es en realidad que te vas. Logré cambiar un buen abrazo por el orgullo con el que te vas. Ahora ves, lo dije ayer, lo hice bien, pude callar. El que espera también se fue, pudo mutar en alegrías a medias porque te vas.¿ Y por que te vas? Si solo fueron frases sin terminar, promesas sin cumplir, milagros inexistentes, alturas sin precipicios. Es lo que quedo en el tintero, de la pluma y las palabras, son los ojos tristes que no pegan con una sonrisa dibujada entre tanta tempestad, así te vas. Así te vas, dejando preguntas sin respuestas, convencida de que tus errores son lineales y no cíclicos como los míos,  te vas por no soportar la razón que te invade entre tanta reflexión de noches oscuras, sin luz y sin calor. El amor deja de ser sentimiento para pasar a ser emoción y de a poco, como las mañanas que fuimos uno, que eran lo último de las largas tardes charlando, se va haciendo una partícula de algo donde la cicatriz volvió a ser herida, que queda abierta por la incertidumbre que deja la duda cuando nunca deja de serlo para llegar al punto común de la verdad. Te vas y entre tantos lamentos en vano queda lo que pasa cuando aparecen puntos suspensivos y la caricatura no aparece en ningún cuadro, te vas siendo la guionista de tu propia realidad. Pero igual te vas, sin piedad, pero tal vez, tal vez... con un poco de amor. 

Una goma

Peor que un chabón que quiere ser protagonista toda la noche, es el mismo chabón y que sepa tocar la guitarra.

Nadie fue a un velorio de un enano.

Es imposible escribir un captcha loco.

El chiste: ¿te gusta con espuma? Es el mas común y usado cuando servís como el orto un vaso de cerveza.

"Todos los perros van al cielo" y "El rey león" son películas infantiles traumáticas sin ningún lugar a dudas.

Me vas a decir que nadie se da cuenta que Clark Kent es Superman, por favor, si se saca los anteojos nada mas.


Carlitos Bala fue el primer animador infantil homosexual de la televisión. 

Ricardo Arjona es una mala persona.

Mas inútil que Aquaman. 

Los hinchas de Gimnasia son mas copados que los de Estudiantes.


Dedicado a mi amigo, confidente, Francisco Quintana con quien tantas noches, tardes, mañanas, noches y tardes, mañananochetarde he compartido, escribiendo y riendo.

Los colores de Funes

Entre tantas piedras que hacen montañas
nos despertaron nuevos caprichos.
Los ríos que cruzan toda esta ruta,
las noches que caímos por distraídos.
Son las flores en la tumba de la casa hundida.
Son los gusanos que mastican viejas historias.
Estas gotas extrañas desde el cielo sin nubes
es el agua fría como un corazón.
Los duraznos maduros por la temporada,
las cosas que sirven que jamas se aplican.
Ya no lloran los arboles esta mañana 
esta fisurado por el viento químico. 
Los colores de Funes bajo este sol,
hacen buena fusión entre cuerpo y tierra.
El lago sintiéndose extraño por el hotel,
el cielo que se le ríe por tener cinco estrellas.
Y yo te busco y hace tiempo no estás.
Cambio paisajes por tu mirada.
Y no me voy, no me fui...

Las gaviotas que no van al mar


¿Cuánto tiempo pensaste en volver atrás? Las memorias que avanzan en la Catedral. Las preguntas que vuelven al plano de ayer, se divierten amigos que no existen más.  Te sacan de un segundo las imágenes perdidas, son los sueños que pisan la gran realidad. ¿Cuántas veces jugamos con esta ciudad? Los comienzos en vano por aguantar, las mesas servidas que no tienen piedad. Las personas me miran y hoy me ven bien, son extraños conserjes de la soledad. Juguetes de un falo que no quiere abandonar, reemplazan los dedos por la suciedad. El agua y la lluvia no tienen razón, si no es suicido habrá que pajearse. ¿Cuántas ovejas clonadas en esta revista? El papel se vuela y habrá que armar, los tragos se pasan ese amargar. Una historia triste que no tiene final, un muchacho que escribe para despertar. El fuego se enciende y habrá que fumar, las canciones que pasan con el piano de Mapa. ¿Qué miran las gaviotas que no van al mar? Ya me vuelo de nuevo en otra canción, los 70 se hicieron para crear. Las narices lloran pasado mañana, las comidas se hacen ausentes y nosotros presentes. Los viajes que abandonan, la nostalgia que avanza, las manos que tiemblan, las piernas se duermen. Esta lengua nunca se pudo callar. Los silencios que espantan al hombre diez, las bancas ausentes en la ebriedad. ¿Cuánto meses quedan para correr? Los peatones que corren en la diagonal, los kioscos cerrados por el calor. Lo que pasa siempre sin condición, son pesimismos de un raro que no usa sostén. 

Al gran Expreso Empalme Lobos


“En el Tanque…”

El paso del tiempo, a uno, lo fue poniendo en otros lugares y en otros viajes, en otros colectivos (porque no es ni bondi ni micro, es colectivo). La vida está hecha de lo que fuimos y/o de lo que hicimos: la infancia y la primera juventud quedan como marcas indelebles en la vida de todos y todas. Y ahí aparece la imagen de nuestras calles de tierra, de los paisajes de nuestros barrios (la vía, el Tanque de agua…). Ahí uno se pone a pasar las noches de verano sentado en la vereda, patea sapos, comparte el mate primero, la cerveza y algún cigarrillo pionero luego, aprende, dándose mil palos, a andar en bici… Era un espectáculo aparte sentarse en la Arévalo a ver el desfile de jinetes bien montados para el día de la Tradición, familias enteras. Los baldíos circundantes eran nuestros, eran el mundo a explorar, a conquistar: frondosos árboles, pequeños reinos de pertenencia, las fogatas a los santos, fulbitos con buzos que hacían de arcos y sin limites precisos ya que no eran necesarios.
Yendo al tema que me ocupa, el colectivo a Empalme pasaba por la Arévalo.
Mi barrio, mi lugar en el cruel mundo, la Patria de mi cuadra, se encuentra en una etapa de transición entre Lobos y Empalme, más cerca del Cruce, eso sí. Eso lo reconozco y muchos lo saben, vivo en la 221, a dos cuadras de la Güemes. ¿Ahí arrancaría la “zona de influencia” de Empalme? ¿O más adelante? Esto es materia de discusión aún entre lobenses y empalmeños. Mi condición transitoria me pone en la responsabilidad de decir que tanto unos como otros somos amigos, parientes, novios/as, etc… La fuerte identidad empalmeña debe ser reconocida por los lobensistas extremos, ahorrando enfrentamientos y discusiones. 
Esos hoy pintorescos colectivos empalmeños fueron, desde la primaria, el móvil predilecto (antes y después de la bici o de ir a pata, más allá del auto de papá) para ir al Centro o moverse hasta lo de un amigo, lobense o empalmeño él. Ese colectivo ha permitido más tarde traernos desde el Centro después del boliche, ya en pedo, habiendo dejado de ser un inocente niño en guardapolvo.
La experiencia de ese viaje hace a mil imágenes: el boleto a mano, las monedas, sentarse o bancársela de parado. Las charlas con los amigos. Bajarse por adelante (“en el Tanque” decía yo), rompiendo la regla sagrada del “descienda por atrás”: nunca entendí esa directiva. Un espacio de sociabilidad en movimiento. Su existencia hacía desplegar toda una serie de sentimientos: la ansiedad por su llegada, la esperanza de que sea pronto porque se hacía tarde o llovía y la garita frente al FONAVI se copaba fácilmente. Ese ir desde casa hasta la esquina rogando que no aparezca para no dejarnos a pata y con lluvia, peor. Las monedas en el bolsillo del guardapolvo: primer atisbo del ahorro y de la racionalidad económica. El conocer palmo a palmo el viaje, el aprender su ciudad mas allá de su cuadra y de su barrio. Saberse las informales paradas, aprender las convenciones, como la de darle el asientos a los viejos y viejas del pueblo y del timbre para bajar.
Mi propia situación de viaje, traída ahora desordenamente a la memoria, tenía un punto de inflexión: llegar al semáforo de Amanecer, en Cardoner y Olavarrieta: ahí veía llegar a casa aunque aun faltara. De ahí doblaba y llega a la Angueira, costeando la vía por un par de cuadras hasta la Irigoyen, cruzaba las vías y le metía hasta el Cruce. Ahí emerge otro momento clave; listo, el semáforo dobla a la izquierda por la Arévalo y seguro paraba en la garita histórica del Cruce. Ahí me tenia que parar y decirle al colectivero: “en el Tanque”. Bajaba, llegué. Cruzo la Arévalo, corro media cuadra hasta casa, abro la “tranquerita” sigo corriendo bajo la parra…

"Mi expreso que no es café"

Otra vez me expreso sobre el  gran expreso, a pensar las cuadras que nos faltan todavía, a rogar que el colectivero tenga un buen día, a rogar que maneje ese gordito simpaticón. Otra vez me subo al gran colectivo, pasan los años y los caminos se hacen más largos, a mirar por la ventana esquivando las ramas, a dejar el asiento para las viejas que vienen con flores.  Otra vez corriendo por colgado, observando  si viaja algún conocido,  a pagar con diez pesos que igual te da cambio, a pensar quien vive en Lobos o quien en Empalme. Otra vez el olor a tierra que bien que me cae, en la Arévalo mirando el galpón de Provincial, a jugar con un chiquito que se da vuelta, a buscar un capicúa que traiga buena suerte. Otra vez la madrugada empieza  esperándote, en la puerta de una casa o en la estación, a intentar no vomitar para no quedar mal, a rescatarse y no dormirse para bajarse bien. Otra vez te puteo  en esta lluvia y no venís mas,  pasan los años menos veinte o y diez siempre es igual, a leer en los respaldos aguante el Comercial,  a buscar el martillo de emergencias que nunca apareció.

Otra vez otra novia que visita a su novio empalmeño lo hace en colectivo y este la espera en la garita donde le parte la boca de un beso, el colectivo tantas veces amigo pensativo, en combates contras duras decisiones, único testigo, de tu cabeza y esos viajes, de situaciones acertadas y otras en lamento,  en el mismo viaje en colectivo, que bueno el colectivo, que hace un recorrido por todos los escenarios que hacen tu historia, la de los primeros pelotazos, los primeros ring raje, los primeros besos, los primeros cigarrillos, las primeras caminatas, los primeros bailes. Que grande el colectivo, el gran expreso bipolar de Empalme a Lobos, de Lobos a Empalme.

¿Y la Aguada?  Sobre tu cuerpo Aguada, me desespero, Aguada… 




Cerramos el año una vez mas en los BTR y lo hacemos con la participación de Mauricio Villafañe compartiendo “En el Tanque…” 
Gracias y otra vez gracias por el apoyo recibido, a los amigos que inspiran, a las tormentas eléctricas, a las químicas, a las plantas y sus flores, a los culos rotos, a las diagonales y las calles de tierra, a mi familia, al amor, a Revista El Viaje, a los que no les pega una imagen, gracias, sin ustedes la expresión seria un foco quemado.     




Algo entre el sueño y la vigilia

Yo ya no sé si es un gato o una chica lo que grita acá al lado. Nada de esto es tan grave si no están los complicados, a veces es mejor prender las luces y hacer la noche un día largo, mirándonos al espejo y ver que no estamos tan viejos. Ya no sé si el viento abre las puertas o es un fantasma que anda molestando. Las cosas parecen perturbarse cuando no hay motivo para disturbio. Un clima sin x es esta soledad acompañada, ya me olvidé mi tono de voz, no puedo tararear una canción y confundirme con la última estrella antes que aparezca su mayor. Y soledad por ahí viene de sol, iluminarse es prender una lamparita, yo ya no sé si es la plata o una ciudad con el mismo nombre. Ahora busco por los rincones y nada veo en el velador. Que frío y calor, parecen una quilmes y un termidor. Las medidas de las pulgadas no son de una pantalla que solo tiene letras en mute, no hay pulgares, si un indice pero está en el diccionario. Me atreveré a cerrar los ojos o la luz de la mañana ya esta encontrándome otra vez despierto en los rincones, prendiendo y apagando veladores, no puedo distinguir entre el sueño y la vigilia, no soy el primero, soy otro sobreviviente mas.  

Tu olor

Tu olor trae aroma de ayer, de perdidas en besos, sabor a sabor.
Brazos enredados formando esos abrazos que se pierden en tu olor. 
Tu olor que es piel y respiración, tu olor que mira. 
Tu olor transforma cada sensación.
Mis manos, mis labios se guían en tu olor, mis ojos, la mirada. 
Tu olor que desespera cuando no está y en esta primavera ninguna flor lo da.
Tu olor hace lo singular en las distintas maneras de darte amor.
Tu olor me pierde haciendo imposible bajar, volar con tu olor.
Sentir tu olor. 
Tu olor es el color de este pensamiento. 

Nuevo brote de esperanza



Todo nace para morir
Para seguir el curso y desembocar.
Al tiempo usarlo para alimentar nuestras vidas
Y a las cosas que nos hacen mal transformarlas
En un viaje que acerque nuestros cuerpos un poco mas.

Si nunca vamos a saber mañana que va a ser
Si todo lo que hay es hoy y las nubes en las que
me voy a soltar a volar. Cambiar el azar por ideas
O entregarnos a él con los ojos cerrados y el corazón en la mano


Eso que está en el cielo y nos alumbra es el sol
Y eso que se mueve con el viento son nuestras
Almas secándose.

Tu alma cansada de dar,
Mi mente rompiendo todo
Y volviéndolo a armar.
                                                                      Las sobras, los autos, las luces

  
Son al menos dos las caras de la realidad
y todo es su fiel reflejo.
No vale la pena escapar si no hay lugar a donde ir
Es más sincero no decir que hablar más de la cuenta.



El día dura siempre lo mismo.
El día es ahora y ahora es siempre.
Cuantas caras, tan extrañas
Tan tapadas por la fuerza del poder.
Cuantas voces, en dos voces
Que tiran de la cuerda que sostiene
Sobre nuestras cabezas
La espada del hambre, la espada del odio
La espada de dios.


La ciudad no es el problema
el problema es el dolor de sentir imposible
Llegar a la mente con el corazón.
Y querer salir de esta caja
A buscar algo nuevo, algo más que solo
Ver salir el sol.

¿Cuántas veces me asomo al balcón
a mirar nada?
¿Cuántas veces me voy a quejar de esa luz
que prende y apaga?






del amigo Poticato para sus cabezas 

Pareja

Y las parejas desparejas que se piden dos pochoclos, no preguntan las cuestiones que no tienen nada que ver. De la mano ya sonrientes son poesías y nada tiene que ver. No es la primavera chota, es la cabeza reventada por todo lo que no tiene nada que ver. Y las parejas desparejas de las leyes del embudo que pasean los perritos, se masturban por la iglesia, por la plata de los suegros que les bancan el alquiler. No es el fin de año renegado que no pierde las esperanzas de un futuro mejor, no tiene nada que ver el culo con la botella. Y las parejas desparejas que se compran un helado y se piden de frutilla y dulce de leche, de los libritos bajo el brazo por que son tradicionales, por que son estructurales y el sabor no tiene nada que ver. No es el fin de mes que tira los huevos por el piso, la manteca al techo, de los atados consumidos, un pucho no tiene nada que ver. Y las parejas desparejas que hace mucho son pareja, que se olvidan si se quieren, si se quieren por costumbre o por miedo o soledad eso no tiene nada que ver. No es el día de la virgen, que nadie reza y todos descansan, eso no tiene nada que ver. Y las parejas desparejas que se cambian las parejas por que es cotidiano la misma teta, no importa si lastima, eso no tiene nada que ver si esta todo anticipado. No es el cumpleaños de un hermano para juntar a todos los familiares, si a nadie le importa un carajo saber que pasa mientras haya torta y sandwichitos, no tiene nada que ver festejar estando mal. Y las parejas desparejas que no se encuentran por perdidos, que se dejan así mismos en recuerdos anticipados, no es la vida que los alcanza, Celeste Carballo no tiene nada que ver.
Las parejas parejas que también son aburridas, pelotudas, optimistas, obvios, responsables, reprimidas, insalubres, criminales, extraños, buzo escote en v con rombos y mujer con delantal rosa teñida de rubio hasta los pendejos, porque los chicos salieron morochos como el Papa,pero ella los quiere iguales a si misma. De auto bien limpito, de olorcito a limón, que estereotipo por favor, bueno, volvamos.
Las parejas desparejas, que no saben si son o se hacen, que uno caga y el otro caga, que no saben nada del otro y el presente embarazoso hace un futuro indispuesto, los chicos nada tienen que ver. Las parejas desparejas que se prometen amor eterno, hasta que ella sea una vieja chota o vos una chota vieja, pero en los  hechos se olvidan de las palabras y una calentura no tiene nada que ver. Las parejas desparejas que emparejan lo desparejo de pareja bien pajeras que hacen terapia o el cura le da una charlita con la condición que lo inviten a cenar.